Planea un viaje sin saber el destino

Creo que uno de los errores más grande del ser humano es querer controlarlo todo. Esto provoca que cuando algo no sale como esperábamos nuestro mundo se vire patas arriba y tengamos problemas emocionales y sentimentales. En fin, que a veces hay que arriesgarse, dejarse llevar por el destino y ver qué pasa. Y hablando de destino, precisamente una manera de empezar a vivir la vida un poco “a lo loco” es viajando sin saber a dónde vamos, sí, como lees, sin conocer el destino. Los Viajes sri lanka, por ejemplo, están de moda. Una amiga hizo uno, pero no sabía que se dirigía a esa isla asiática. ¿Cómo lo hizo? Sencillo. Se dirigió a una agencia de viajes, expresó su deseo de tener una experiencia maravillosa basada en viajar sin saber el destino –mi amiga es fanática a las sorpresas–, la persona que la atendió le encantó la idea y le dijo que se despreocupara, que quedaría encantada.

Y así fue, mi amiga llegó a Sri Lanka y se encontró con un país hermoso, tanto natural como culturalmente. Allí pasó unos días de vacaciones inolvidables y, además, está dispuesta a repetir la experiencia.